
Vayamos por partes. Realmente, ¿qué es una macrofotografía? Si consultamos la definición que nos da la wikipedia, vemos que es muy acertada: en general, se llama macrofotografía a aquella toma donde el sujeto/objeto a fotografiar es igual o más pequeño que el tamaño de la película o el sensor de la cámara. Es decir, cuando hablamos de macro, tenemos que entender que podremos tomar una fotografía a tamaño real, o lo que es lo mismo, a proporción de escala 1:1. Los resultados, como podéis ver en el enlace de más abajo, son espectaculares.
Prácticamente todas las cámaras compactas y bridge/prosumer, son capaces de hacer macrofotografías. En una réflex ya es otro tema, pues tenemos que adquirir un objetivo específico macro para poder hacer este tipo de tomas. El icono que activa y representa este modo es una pequeña flor como la que véis aquí al lado.
Una vez lo tenemos activado (o hemos insertado el objetivo si la cámara es réflex), “sólo” tenemos que acercarnos mucho (pero mucho) y tomar la foto. Hay cámaras compactas que te permiten acercarte hasta un centímetro o menos, algo increíble. También notaréis que el fondo aparece muy desenfocado, ya que en este tipo de foto, hay muy poca profundidad de campo. Se enfoca una pequeña parte de la imagen y el resto se difumina. En otra entrada os daremos una serie de consejos para mejorar vuestras tomas en macro.
En este enlace tenéis una amplia muestra de macros. Si queréis, haced clic sobre las fotos y dejad algún comentario a sus autores, siempre lo agradecerán.

1. Observa el fondo antes de tomar la foto
Es lo primero que debemos comprobar. Debemos fijarnos en toda la escena y no sólo en el sujeto a fotografiar, ya que es muy normal estar tan concentrados en el elemento principal que hasta que no tomamos la foto, no percibimos el fondo.
2. Mueve el elemento principal de la foto
Si el fondo no te convence, intenta mover el sujeto o el elemento principal de la toma (si se puede, claro, no moveremos un monumento). Otra opción es movernos nosotros. Eso sí, no pierdas de vista el fondo.
3. Cambia de punto de vista o de angulación
Desde más abajo, desde más arriba, a la misma altura…si no consigues eliminar ese molesto elemento de fondo, cambia el punto de vista y la angulación de la cámara. Pero ten en cuenta que un cambio de ángulo puede cambiar también el estilo de foto que tenías al principio.
4. Cambia la apertura
Es fundamental y lo veremos con más tranquilidad en un futuro post, pero ten en cuenta que a mayor apertura (número f más pequeño), menos profundidad de campo, o lo que es lo mismo, el fondo más desenfocado. Si usas un objetivo muy luminoso con un f1,8 tendrás menos profundidad de campo que si usas un f8, por ejemplo.
5. Cambia la distancia focal
Es otro factor que hay que tener en cuenta para reducir la profundidad de campo. Sea cual sea la apertura, si hacemos zoom con nuestro objetivo, a mayor zoom el fondo se desenfoca más.

En anteriores entradas ya hemos visto ejemplos de lo que podemos hacer con nuestras cámaras y un poco de imaginación y ganas. Hoy os mostramos algo que, basándonos en lo mismo, podremos hacer sencillamente apoyando nuestras cámaras (o con un trípode). El tema funciona así: si usamos una cámara compacta, la pondremos en un modo nocturno o de fuegos artificiales y si usamos una réflex o con controles manuales, usaremos los modos creativos y en concreto el de prioridad a la velocidad.
¿Qué cómo lo haremos? Es muy sencillo: velocidades de obturación lentas y objetos en movimiento, así de fácil. Lo único que tenemos que tener en cuenta (al margen de esas velocidades de obturación lentas de varios segundos), es que no debemos mover la cámara. Con la cámara bien fija, dejaremos que la foto se haga lenta. ¿El resultado? Así de espectular:

Pues qué faena haber borrado o formateado la tarjeta de memoria de la cámara, sobretodo si no tenemos este programita que nos permite recuperarlas. Sí, has leído bien, se puede recuperar las fotos borradas siempre que no la liemos más. Ante todo que no cunda el pánico:
- No sigas haciendo fotos, ya que si no, seguro que quedarás sin nada. Piensa que si sigues la cámara escribirá sobre la tarjeta de memoria y eso se traducirá en que no podrás recuperar nada de nada.
- Instala este programa que te comento más arriba. Hay otros, pero creo que este es sencillo y además es gratuito.
- Ejecuta el programa y concecta la cámara o tarjeta al ordenador. Márcale dónde tiene que intentar recuperar las fotos.
- Pulsa Start y a esperar tocan. Deja que el programa busque y rebusque dentro de la tarjeta. La alegría está prácticamente garantizada, pero se demora bastante.
- Respira tranquilo, ya están las fotos en el directorio que le marcaste.
Hay otras alternativas a este programa que también de pueden interesar, pero suelen se de pago. Aquí encontrarás otro programa que además de recuperar fotos incluso es capaz de recuperar datos de cualquier tipo, y no sólo en tarjetas de memoria, también en discos duros.
Aunque haga mucho tiempo que hacemos fotos y creamos que todo está controlado, siempre corremos una serie de riesgos y cometemos errores innecesarios que pueden dar al traste esa foto especial o ese momento irrepetible que queríamos capturar.
Es que no me hace la foto, se me ha acabado la batería, la tarjeta está llena…Todas estas situaciones son fácilmente evitables siguiendo unas pequeñas rutinas antes, durante y después de haber cogido la cámara para hacer fotos. Sencillamente se trata de hacer las cosas bien ¿no?
Continue reading ‘Antes, durante y después de las fotos’